sábado, 1 de marzo de 2014

Segunda entrada



Beneficios de una vida sin desobediencia

Para empezar, es importante decir que los seres humanos a lo largo de sus vidas van adquiriendo ciertos valores que los diferencian de otras personas. Cabe destacar que muchos valores vienen de la mano de otros, es decir, que si cumplimos con un valor, como la puntualidad, también tenemos el valor de la responsabilidad porque el primero conlleva al segundo. Entre tanto, existe un valor que es muy importante que pase a formar parte de nuestras vidas. Me estoy refiriendo a la obediencia, que es definida como la acción de obedecer, implica el proceso que conduce de la escucha atenta a la acción[1]. Sin lugar a dudas, si aplicamos este valor en nosotros podremos gozar de los beneficios de una vida sin desobediencia.

Ahora bien, uno de los beneficios que tenemos por llevar una vida sin desobediencia es que nos alejamos de los problemas. Por tanto, si cumplimos con lo que se nos pide estamos en la capacidad de llevar una vida sin preocupaciones ni problemas. Cuando se nos manda a realizar algo, normalmente es porque el resultado será positivo para nosotros, nunca será algo que nos perjudique ni nos cause algún conflicto. El señor Thomas S. Monson dice “muchos de nosotros aprendemos por experiencia lo sabio que es ser obedientes”[2]. A partir de lo antes expuesto podemos decir que no todos aprendemos a ser obedientes a partir de lo que se dice del valor, sino que luego de varios tropiezos es que lo asimilamos. Actuar obedientemente frente a esas cosas que nos mandan a hacer es muestra de que ya hemos aprendido.
 
Por otra parte, el respeto viene siendo otro beneficio que nos aporta el hecho de no ser desobedientes. Si cumplimos con lo que debemos hacer estamos respetando a quien nos manda y con ese mismo respeto esa persona debe tratarnos. Esto significa que debe haber un respeto mutuo y a partir de lo que dice Nina María Bravo Donoso en su libro “Valores humanos: por la senda de una ética cotidiana”: “Toda relación humana que no esté sustentada en el respeto mutuo, difícilmente podrá llegar a tornarse profunda y valedera” (Pág. 65) se aprecia que es muy importante la presencia del respeto recíproco. Además del respeto, la obediencia nos hace personas dignas así como también nos convierte en honorables y decentes. Existen, a parte de los valores mencionados anteriormente, muchos otros que son resultado de un comportamiento sin desobediencia.

A pesar de los beneficios que aporta el no ser desobedientes, las personas optan por ser indóciles. No se toman en cuenta las cosas positivas de cumplir con lo que se nos pide, sino que se recurre a la rebeldía. Existe una fuerte ignorancia respecto a esto ya que las personas desconocen totalmente lo que les beneficia. Creen que optando por un mal comportamiento frente a las órdenes logran algo positivo siendo lo contrario. Debemos ser sumisos ante las órdenes, siempre y cuando tengan resultados fructíferos para nosotros, ya que de nada nos sirve cumplir una acción que no nos beneficie en nada.

En fin, es sumamente importante actuar con obediencia ya que no dejamos atrás los valores con que fuimos educados. Entre tanto, si actuamos con este valor nos diferenciamos de los demás ya que somos vistos como personas dignas y educadas. Igualmente, nos permite relucir ya que nosotros sobresalimos  siendo nosotros reconocidos por los demás y siendo respetados. Vivir sin desobediencia trae consigo un sin número de cosas positivas que nos benefician en nuestras vidas.  Sin duda alguna, lo antes expuesto es una muestra de los beneficios de una vida sin desobediencia.


[1] Polanco, Ysrael. Vivir con valores. Santo Domingo: Editora Santuario, 2011.
[2]Monson, Thomas S. La obediencia trae bendiciones (2014). Febrero 2014. < http://www.lds.org/general-conference/2013/04/obedience-brings-blessings?lang=spa>.