Beneficios
de una vida sin desobediencia
Para empezar, es
importante decir que los seres humanos a lo largo de sus vidas van adquiriendo
ciertos valores que los diferencian de otras personas. Cabe destacar que muchos
valores vienen de la mano de otros, es decir, que si cumplimos con un valor,
como la puntualidad, también tenemos el valor de la responsabilidad porque el
primero conlleva al segundo. Entre tanto, existe un valor que es muy importante
que pase a formar parte de nuestras vidas. Me estoy refiriendo a la obediencia,
que es definida como la acción de obedecer, implica el proceso que conduce de
la escucha atenta a la acción[1].
Sin lugar a dudas, si aplicamos este valor en nosotros podremos gozar de los
beneficios de una vida sin desobediencia.
Ahora bien, uno de los
beneficios que tenemos por llevar una vida sin desobediencia es que nos
alejamos de los problemas. Por tanto, si cumplimos con lo que se nos pide estamos
en la capacidad de llevar una vida sin preocupaciones ni problemas. Cuando se
nos manda a realizar algo, normalmente es porque el resultado será positivo
para nosotros, nunca será algo que nos perjudique ni nos cause algún conflicto.
El señor Thomas S. Monson dice “muchos de nosotros aprendemos por experiencia
lo sabio que es ser obedientes”[2]. A
partir de lo antes expuesto podemos decir que no todos aprendemos a ser
obedientes a partir de lo que se dice del valor, sino que luego de varios
tropiezos es que lo asimilamos. Actuar obedientemente frente a esas cosas que
nos mandan a hacer es muestra de que ya hemos aprendido.
Por otra parte, el respeto viene siendo otro beneficio que nos aporta el hecho de no ser desobedientes. Si cumplimos con lo que debemos hacer estamos respetando a quien nos manda y con ese mismo respeto esa persona debe tratarnos. Esto significa que debe haber un respeto mutuo y a partir de lo que dice Nina María Bravo Donoso en su libro “Valores humanos: por la senda de una ética cotidiana”: “Toda relación humana que no esté sustentada en el respeto mutuo, difícilmente podrá llegar a tornarse profunda y valedera” (Pág. 65) se aprecia que es muy importante la presencia del respeto recíproco. Además del respeto, la obediencia nos hace personas dignas así como también nos convierte en honorables y decentes. Existen, a parte de los valores mencionados anteriormente, muchos otros que son resultado de un comportamiento sin desobediencia.
A pesar de los
beneficios que aporta el no ser desobedientes, las personas optan por ser
indóciles. No se toman en cuenta las cosas positivas de cumplir con lo que se
nos pide, sino que se recurre a la rebeldía. Existe una fuerte ignorancia
respecto a esto ya que las personas desconocen totalmente lo que les beneficia.
Creen que optando por un mal comportamiento frente a las órdenes logran algo
positivo siendo lo contrario. Debemos ser sumisos ante las órdenes, siempre y
cuando tengan resultados fructíferos para nosotros, ya que de nada nos sirve
cumplir una acción que no nos beneficie en nada.
En fin, es
sumamente importante actuar con obediencia ya que no dejamos atrás los valores
con que fuimos educados. Entre tanto, si actuamos con este valor nos
diferenciamos de los demás ya que somos vistos como personas dignas y educadas.
Igualmente, nos permite relucir ya que nosotros sobresalimos siendo nosotros reconocidos por los demás y
siendo respetados. Vivir sin desobediencia trae consigo un sin número de cosas
positivas que nos benefician en nuestras vidas.
Sin duda alguna, lo antes expuesto es una muestra de los beneficios de
una vida sin desobediencia.
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